Es sólo eso, bajar dos o tres kilos. Lo que venís arrastrando de la comilona de las fiestas y los permisos del verano. Ahora volvés y te das cuenta de que los pantalones te ajustan. ¿Cómo hacer para recuperar el peso que tenías en noviembre?

Por lo general, bajar dos o tres kilos es mucho más difícil que plantarse con una dieta para bajar 30. Según la nutricionista Viviana Vader, la diferencia radica en que la persona que debe bajar sólo un par de kilos no modifica mucho la ingesta diaria, quizás reduce las porciones o cambia el menú, pero sigue picando entre comidas, agregando aderezos, sal, salsa y otras cosas consideradas "detalles" que al final hacen la diferencia.

En cambio, una persona que debe bajar en serio de peso, 10, 20 o hasta 30 kilos debe cambiar drásticamente su hábito alimenticio. Pasar a consumir porciones que tengan muchas menos calorías que lo que su organismo estaba acostumbrado a recibir, pero respetando lo que precisa para vivir a diario y tener energías.

Al final, termina resultando más problemático despegarse de esos dos kilos adheridos como un tatuaje a las caderas, a la panza, a la cola o a los cachetes.

¿Qué hacemos?

"Lo principal es volver a los horarios y a respetar las cinco comidas del día", explica Viviana. Ni pensemos, entonces, que salteando una comida vamos a adelgazar más rápido. Sucede todo lo contrario. "Con el ayuno lo que hace el cuerpo es estar en reserva y cuando recibe alimento asimila el doble y, como llegás con hambre, comés el doble". Además de alimentarnos de manera saludable hay que retomar (o comenzar) la actividad física. "El error es seguir consejos generales sobre distintos tipos de gimnasia. Lo que debe hacer la persona es buscar una actividad que le guste más y que la disfrute", indica Clara Nadal, profesora de Educación Física.

Lo que sucede, generalmente, es que comenzamos a caminar o salimos a correr, pero no nos gusta y terminamos abandonándolo al mes.

Lo que hay que procurar, explica Clara, es combinar actividad aeróbica y de fuerza, por ejemplo, una caminata y un circuito de aparatos tres veces por semana. "Todo va a depender de los resultados que queramos lograr. Por eso, hay que consultarle a un especialista para que arme una rutina que sea efectiva", agrega.

A la hora de comer

La queja reiterada entre las mujeres es: "cierro la boca, pero no bajo nada". Primer error. No vas a bajar si dejás de comer, al contrario, cada vez que te enfrentés a un plato lo vas a devorar y el cuerpo asimilará todo "por las dudas" tenga que soportar varias horas más de ayuno.

El ejercicio hace que se desarrollen los músculos, que van a precisar del alimento para mantenerse tonificados, por lo tanto, luego del entrenamiento nuestro cuerpo se convierte en una máquina de quemar grasas. Esto explica el porqué de hacer ejercicios de fuerza y no sólo los aeróbicos para bajar de peso, como se cree normalmente.